Antonio Praena, poeta español, con cuatro libros publicados de gran reconocimiento en España, visitó Bogotá para exponer sus obras literarias en la séptima versión de “Las líneas de su mano”. Conversó con GO sobre su trabajo y sus proyectos.

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Y pensar que nadie desabrochará mi camisa

con manos de paloma,

ni hará caracoles en el vello de mi pecho

porque ya tengo un amor que es Todo y Nada…

Y saber que soy un guerrero

que reza como un almendro.

De: Humo verde

GO: ¿A qué le escribes?

Antonio Praena: La mayoría de mis poemas nacen de la realidad, porque me considero poco idealista y poco romántico en ese sentido. Siempre parto de la realidad más cotidiana, es decir escribo sobre un objeto pequeño, un jersey, un libro, una palabra, una frase coloquial, dicha en la calle; esto me lleva a una reflexión, de la cual nace un poema con una mirada diferente sobre las cosas.

GO: ¿Cuál es el poema de tu autoría que más te gusta?

A.P.: En general un libro que me gusta mucho y a la gente también le agrada cuando recito poemas de este es uno de los que le escribí a mi hermana en Poemas para mi hermana, dedicado completamente a ella, en el cual habla del paso del tiempo y de cómo tejemos las cosas que nos envuelven; algo así como con un jersey; habla sobre nuestro cometido en la vida, que para mí es trasladar, donar, pasar a nuestros hijos y futuras generaciones ese jersey del que hablo, esa manera de abrigar nuestro mundo con cosas llenas de amor, pequeñitas, que se entiendan, pero que sean profundas y claras.

GO: ¿Qué caracteriza a tus poemas?

A.P.: Me gusta la profundidad; es decir, creo que mis poemas son claros y comprensibles con un ritmo bien trabajado que llega al corazón de la gente. No me gustan los poemas que se enrocan en sí mismos y que hablan consigo mismos, pero que solo ellos entienden, pues creo que la poesía ofrece un plus de misterio, belleza y sobre todo de comunicaciones muy profundas; sin el lector no está acabado el poema, porque es él quien le da el sentido, porque una vez el escrito parte de ti es libre, tiene vida propia.

GO: ¿Escribes algún otro género, además de poesía?

A.P.: Soy docente de una facultad de teología en España, por lo cual debo escribir ensayos y textos investigativos, pero realmente mi especialidad es la poesía; de hecho he dictado un par de clases sobre teología y cine con énfasis en la poesía.

GO: ¿Por qué elegiste escribir poesía?

A.P.: Dicen que los poetas son aquellas personas que son incapaces de escribir una novela, y, por eso, escriben poesía, aunque no sé si es verdad; pero realmente escribo poesía porque desde pequeño pude darle una mirada diferente al mundo y a la vida a través de ella. Es un género que siempre ha estado presente en mi.

GO: Cuéntanos alguna anécdota que hayas tenido como poeta

A.P.: Recuerdo un poema que escribí cuando tenía 11 o 12 años, lo escribí para mi abuelo materno, y cuando él fallece, me doy cuenta de que en su cartera llevaba un papel, un tanto amarillo y desgastado, con ese poema; yo ni siquiera lo recordaba, pero fue un hecho muy significativo para mí.

GO: ¿Qué proyectos tienes actualmente?

A.P.: Alguna vez me gustaría escribir una novela, pero, por el momento, debo terminar compromisos como maestro. Al culminarlos, intentaré ese salto de la poesía a la novela. Además estoy trabajando en dos libros, uno de ellos es un poco escabroso, cuenta la doble vida moral de un personaje en España, pero cualquier persona en el mundo puede identificarse con la historia.

GO: ¿Qué recuerdo te llevas de Bogotá a España?

A.P.: Principalmente, su gente, todos son maravillosos, amables y hospitalarios. Me sorprende mucho el tamaño de la ciudad, pero sin duda es un foco económico de inversión y cultura que me agrada y me hace llevarme el mejor recuerdo de los bogotanos. Además, me llevo ese espíritu emprendedor de los jóvenes con los que he tenido la oportunidad de hablar y que a diario son quienes hacen crecer la ciudad.