Esta obra de teatro plantea, a través de sus personajes, una reflexión sobre la niñez y nos recuerda cómo cambiamos con el pasar de los años y dejamos muchos sueños en el olvido para acostumbrarnos a lo que la vida nos da día a día. Lucía vive con su familia y, pese a las condiciones y a los conflictos típicos de las familias, lucha por no renunciar a sus sueños y por mantenerse firme a lo que es y en lo que cree.