Por el poder terapéutico de las melodías, escuchar música es una excelente alternativa para cambiar tu estado de ánimo, pues te inyecta una buena dosis de energía y vitalidad. Los filósofos antiguos, desde Platón hasta Confucio, cantaban las alabanzas musicales y las usaban para calmar la tensión. Por eso, si tienes un día con estrés y situaciones incomodas, te recomendamos darle play a tus canciones favoritas y relajarte.