Director y actor español que gracias a su talento y trayectoria se ha ganado el cariño de los colombianos. Y si bien destaca su trabajo en cine y televisión, el teatro es su mayor pasión. Te contamos cómo vive su trabajo y qué opinión le merece este país que lo acoge.

 

GO: Llegaste a Colombia para actuar en La Pola. Cuéntanos qué ha pasado desde ese momento.

 

Manuel Navarro: ¡No he parado! En estos cinco años he hecho ocho o nueve producciones. La verdad estoy muy contento.

 

GO: ¿Te gustaría volver a España? ¿Por qué apuestas por Colombia?

 

M.N.: Yo no lo diría así, creo más bien que Colombia apuesta por mí, y eso es agradable. Vine al país detrás de un personaje. Me ofrecieron uno muy bueno y no pude decir que no. Otra razón está en mi infancia: las veces que escuché a mi padre decir que se arrepentía de no haberse venido a vivir a Sur América. Él decía que era un mundo de oportunidades, y para mí lo ha sido. Me han ofrecido maravillosos personajes; me han premiado, me consideran y la gente me saluda con cariño. En este país a los actores se nos quiere y en España no.

 

GO: Has trabajado cine, televisión y principalmente teatro, con una carrera de gran trayectoria ¿Sientes que te hace falta algo por hacer?

 

M.N.: La verdad que lo que hecho en cine es inapreciable. (Risas). Estoy esperando mi gran oportunidad en el cine colombiano, porque aquí no hecho nada y lo que he hecho en España no ha sido tan importante. Televisión sí he hecho mucha.

 

GO: ¿Cuál te gusta más?

 

M.N.: Trabajar en televisión me relaja, y hacer teatro me pone de los nervios (risas). Esto se traduce en una pérdida o aumento de peso según lo que esté haciendo (risas). Cuando hago TV estoy  relajado y puede subir ocho o nueve kilos, incluso dejar de fumar. Cuando hago teatro, empiezo a fumar como un descocido y pierdo ocho, nueve, diez kilos.

 

GO: ¿Quizás porque tu trabajo es más exigente?

 

M.N.: No solo eso, sino también porque es mi proyecto y por eso estoy involucrado en él 24 horas diarias. Ni duermo; lo que más desgasta no es el ejercicio físico sino mental: pensar. La cabeza quema muchas más calorías que hacer Yoga (risas), entonces cuando la mía no para en 24 horas al día, durante dos, tres, cuatro meses, me voy consumiendo.

GO: Cuando llegas como actor a una obra que no es tuya ¿Te sientes tentado a darle un consejo o algo así?

 

M.N.: Depende del director (risas). Siempre he sido un actor muy obediente; conseguir hacer aquello con lo que no estaba de acuerdo, pero que el director me pedía, ese era mi desafío y me reto como actor; sin embargo, con la experiencia que tengo hoy en día, sí trabajo con directores fantásticos, y yo encantado de la vida, pero a veces te tocan algunos inexpertos. Si veo que el director pierde un poco el norte y yo tengo la solución al problema, pues le doy la idea.

 

GO: ¿Qué papel te falta interpretar?

 

M.N.: Como actor creo que ya lo hecho todo; como director, también, pero el otro día me encontré con Sergio Cabrera y me dijo que le habían ofrecido dirigir una ópera y me alucinó  la idea. Le dije que quería ser su ayudante de dirección y me dijo que sí.

 

GO: Pensamos que querías actuar en la ópera…

 

M.N.: ¡No, no! (Risas). He hecho musicales, hice Víctor y Victoria, por ejemplo, pero afrontar nuevos retos y nuevas cosas, me encanta. Una vez me pidieron dirigir un espectáculo al estilo del Circo del Sol y lo logré. Viajamos a Rusia a buscar acróbatas; diseñé la historia. Un año entero de mi vida dedicado al circo; ni siquiera había visto un espectáculo del Circo del Sol y esa vez me los vi todos.

 

GO: Entonces, ¿qué significa el teatro para ti?

 

M.N.: Para mí el teatro es una fuente inagotable de cultura general. Cada vez que abordo un nuevo proyecto, me embebo de una época, de unas costumbres, de un país. Entonces, si voy hacer Chéjov, me meto en la Rusia de Chéjov, por ejemplo. Eso me encanta, me va abriendo horizontes. Es una carrera que no termina nunca, siempre estás aprendiendo; además, uno aprende a gusto cuando quiere aprender algo, cuando te apasiona.  También trabajo con lo que hay, soy un artesano del  teatro y con los mimbres que tengo, hago el cesto.

 Publicado 1/09/2015