Aprende un género teatral específico como tragedia, comedia o pieza; al finalizar el ciclo se realiza un ejercicio en el que se ponen en práctica los estudios realizados. Además, se experimentan distintas formas del lenguaje teatral y se construye una mirada abierta  del mundo, analítica y sensible, con el lema “antes que actores somos personas”. En cada uno de los ciclos, los estudiantes asisten a  cuatro talleres: actuación, cuerpo y voz, fundamentos y taller musical.