El eslogan con el que venden su marca es ‘Sacos con actitud’.
La forma como mezclan los materiales hace que sus sacos no pasen desapercibidos. La historia de esta marca comienza con Jenny Villalobos y Jonathan Ayala, quienes empezaron a vender sus sacos visitando diferentes almacenes, hasta que tuvieron la oportunidad de abrir una tienda en el barrio La Candelaria, en el centro de Bogotá.
Manejan varias líneas, entre las que se encuentra una muy juvenil con siluetas pegadas al cuerpo, un estilo moderno; otra para ejecutivos, más clásica y elegante.