• Único lugar de Bogotá que cuenta con tanques de privación sensorial en el que una persona puede flotar para lograr la máxima relajación.
  •  El tanque está lleno de agua que contiene sales de Épsom, lo que la hace más densa.
  • Este ambiente asemeja el vientre materno; logras desconectarte porque el cerebro no presencia ningún estímulo del exterior.
  • La sesión dura 75 minutos y debes colocarte tapa oídos.