Los colombianos llevamos la música en nuestras venas; en una misma noche podemos pasar sin problema del tropipop al metal, de un rock argentino a una balada, para luego terminar en vallenato. Bailamos y cantamos al son que nos toquen.
En GO resaltamos aquellos sellos discográficos que le apuestan a lo alternativo y que, una vez más, nos demuestran que al talento nacional solo le hace falta una oportunidad.
