RIQUEZA CULTURAL

Los monumentos son patrimonio que hablan de nuestra historia. Cada calle, parque, las fachadas de algunos edificios, entre otros elementos artísticos, arqueológicos o históricos que tienen significado en la sociedad que muchas veces no conocemos.
Quisiéramos nombrarlos a todos, sin embargo en esta ocasión, hacemos un homenaje a los más olvidados.

Te has puesto a pensar ¿cuántas veces pasas por un mismo lugar, sin darte cuenta que hay un monumento, una estatua o una escultura pública?.
Bogotá posee aproximadamente 800 monumentos, la mayoría de hombres, 120 de mujeres, y otros tantos entre arquitectura, animales y árboles.
En esta ocasión GO quiere resaltar la importancia de esta colección de arte monumental que tiene la capital y, que muchas veces pasamos por alto, sin percatarnos que se tratan de hechos y personajes que han marcado nuestro país en diversos aspectos.

ESCULTURA LAS EDADES:

Es una obra del escultor cubano Galaor Carbonell, conformada por nueve figuras aparentemente femeninas. Según el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), cada pieza representa los 50 años que le faltaban a Bogotá, en ese momento, para cumplir 500 de fundada. Fueron instaladas en 1988, miden aproximadamente tres metros de altura y hay un décimo pedestal vacío junto a una mujer embarazada cerrando el ciclo.
Cr. 3 con Cl. 22

BUSTO EVA PERÓN

¿Por qué el monumento de una argentina en Bogotá? Ella se convirtió en un ícono para los humildes, dejando una estela de magia, amor y veneración en muchas partes del mundo. Se encuentra ubicado en el barrio Santa Bárbara, y fue inaugurado en 1994.
Cl. 122 entre las carreras 20 y 22

HERIBERTO DE LA CALLE

Este es, tal vez el más singular, ubicada en un principio, en la Av. Eldorado con carrera 50, para inmortalizar a uno de los personajes más queridos por los colombianos, se trata del periodista asesinado Jaime Garzón. La han tenido que restaurar en dos ocasiones. Actualmente se encuentra dentro de la Gobernación de Cundinamarca para garantizar su seguridad.

PIERNA

Pasar por el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá y encontrar la pierna como esperando a que le pongan la media o buscar la otra parte del cuerpo, nos ha pasado a muchos. Una pieza realizada por Jorge Hanna en homenaje a Fanny Mikey, creadora del Festival Iberoamericano de Teatro.

EL VIAJERO

Quienes van hacia el Aeropuerto Eldorado se encuentran con una escultura que, sin necesidad de hablar, transmite un mensaje de afán, un personaje que revela la angustia con la que llegan los viajeros a tomar sus vuelos. Producida por Antonio Seguí de la que también se tiene réplica en el barrio Cuba de Pereira.

MONUMENTO A COLÓN E ISABEL

Uno de los que más ha sufrido la indolencia y el desconocimiento de los capitalinos. Evoca el descubrimiento de América, y les da la bienvenida a quienes ingresan a Bogotá por el occidente, en la Av. Eldorado con Cr. 97, siendo ignorado por muchos.

MONUMENTO A LA POLA

Quizás uno de los más épicos de la historia colombiana. La estatua de Policarpa Salvarrieta es una de las más representativas para el feminismo, debido al empoderamiento y carácter fuerte de esta mujer. Fue instalada en 1910, en la Plazuela de las Aguas. Creada por Dionisio Cortés en conmemoración al primer centenario de la Independencia.
Cr. 3 con Cl. 18.

CATEDRAL PRIMADA DE BOGOTÁ

Ubicada en la Plaza de Bolívar, donde existió la primera iglesia de la ciudad, construida en 1807, es el templo más grande de Colombia y fue declarada Monumento Nacional.

LOS MÁS EMBLEMÁTICOS Estas piezas constituyen casi que un museo al aire libre,
con una necesidad política o social de destacar algún acontecimiento histórico, están protegidos por normas jurídicas y muchas permanecen intactos desde su creación.

MONUMENTO O PARQUE DE LOS PERIODISTAS

Entre la carrera tercera y la Avenida Jiménez, en la localidad de La Candelaria, se encuentra un raro quiosco de la luz con la estructura del libertador del que, cuenta la historia, fue la primera obra en cemento de Bogotá, y asimismo, en la que fue puesta la primera bombilla eléctrica. Este lugar, llamado “Parque de la Romana” en los años 40, pasó a ser conocido como “Parque de la Independencia” en 1960, cuando era el escenario en el que se reunían poetas, filósofos y distintas personas para intercambiar información periodística.

COLEGIO SAN BARTOLOMÉ

Lugar en el que estudiaron próceres de la independencia como Antonio Nariño y Francisco de Paula Santander. Fue fundado en 1604 por la Compañía de Jesús, en la entrada del edificio erige un busto de Camilo Torres.

MONUMENTO A LO HÉROES

Esta estatua está dedicada a la memoria de aquellos soldados que participaron en la independencia de los países bolivarianos. La obra estuvo situada hasta 1958 en el Parque de la Independencia, en ese año fue guardado en el vivero de El Campín y, en 1962 se emplazó en la Cl. 80. Actualmente, con la construcción del Metro se contempla que puede ser situada en otro lugar.

CAPITOLIO NACIONAL

Actual sede del Congreso de Colombia, comenzó su construcción en 1847, se destaca por sus columnas de estilo jónico y es considerado como uno de los edificios de mayor valor arquitectónico de Bogotá. Ubicado al costado sur de la Plaza de Bolívar.

CHORRO DE QUEVEDO

Uno de los hitos del Centro Histórico de la ciudad. Se cree que en esta plazoleta fue fundada Bogotá, el 6 de agosto de 1538. Erige sobre la calle 13 con carrera segunda, en un espacio en el que se encuentran una antigua pila de agua, al frente una capilla de paredes blancas, campanario colonial y veleta de hierro, se puede subir por una estrecha calle empedrada, llamada Calle del Embudo. Un sitio que nos remonta a otros tiempos.

CASA DE NARIÑO

Residencia oficial del presidente de Colombia y sede del gobierno. Construida sobre la casa natal de Antonio Nariño, inaugurado el 20 de julio de 1908. Reemplazó el Palacio de San Carlos y se encuentra entre las calles sexta a octava, sobre la carrera séptima.

TORRE COLPATRIA

El rascacielos de Bogotá se ha convertido en un ícono, la segunda más alta del país con 50 pisos y una altura de 196 metros.

GO hace la invitación a cuidar de estos patrimonios culturales que forman parte de un capital artístico de nuestra sociedad.